Me agobia el alcohol en el aire,
la tristeza en el suelo,
y los besos de madera.
La melancolía de un sueño roto,
Y del desamor de algo que aun no ha empezado.
Porque el césped huele a pasado,
Y el futuro esta vacio
mientras tus ojos se pierdan tras el azul,
y el rojo pasión se halla congelado en el fuego.
Porque el amor verdadero esta en brazos de la mentira,
Y la dulce niña de mis fantasías camina hacia un tren desbocado,
sin frenos ni control.
y aun que el cielo esta a mi lado,
yo me lleno de nubes,
porque sus besos sin carmín, son besos de una noche,
besos que no dejan marca, besos que no tienen chispa,
para encender la llama de mi amor.
Y si disparasen una bala a mi corazón,
tal vez pasaría desapercibida,
entre el acantilado que lo divide,
de lado a lado.
Tan solo se oiría el chasquido de los huesos,
al atravesar mi pecho,
porque en el vacío de su interior,
no se expande el sonido.
El viento, mi único aliado,
pues la única forma de sentirte cerca,
es dejarme embriagar por tu aroma,
que muy tranquilamente me trae,
cabalgando entre tu pelo.
Ojalá el metálico sonido de una guitarra,
limpie tu corazón y despiertes de nuevo,
viendo en tu ceguera y escuchando en tu sordera,
los gritos silenciosos de quien te desea,
de quien te querría y amaría,
si tan solo... se lo pidieras.
Y cuando el rosa vuelva a arder,
y el negro cubra todo el cielo,
yo te besaré en la oscuridad,
porque las tinieblas son bellas,
y ansiadas por la gente,
que esta harta de vivir en un mundo de multicolores.
Corazón agrietado, partido a pedazos,
corazón melancólico, de momentos soñados.
jueves, 27 de enero de 2011
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